En Brooklyn puede pagar con pesos mexicanos
Una tienda en Brooklyn retoma una práctica que se realizó normalmente en EEUU entre 1785 y 1857
Foto: Juan Matossian / EDLP
Se trata de "Escondido", un comercio de artesanía, joyería y productos mexicanos de calidad situado prácticamente debajo del puente de Manhattan (145 Front Street), que desde hace poco permite a sus clientes pagar tanto en dólares como en moneda mexicana.
"Es una manera de igualar la situación entre los dos países", explica Luis Salazar, socio de la tienda. "Si un estadounidense entra en un comercio en Cancún y ve algo que le gusta, lo primero que pregunta es si lo puede pagar en dólares, y generalmente se los van a aceptar ¿Por qué no vamos a poder hacer nosotros lo mismo?".
Antes de implementar esta medida, Salazar y el propietario de "Escondido", el estadounidense Maurice Shrem, se asesoraron para asegurarse de que fuera legal, y descubrieron que la utilización de pesos mexicanos en el país viene de lejos.
Entre 1785 y 1857, el peso era una moneda de curso legal en Estados Unidos, ya que el país acababa de nacer y el dinero mexicano era incluso más fiable que el propio dólar.
"Por casi 75 años, se utilizó el peso mexicano con normalidad en Estados Unidos", señala Shrem. "Nosotros simplemente hemos escogido volverlo a utilizar".
Mientras la tienda siga aceptando dólares americanos (de hecho llega a aceptar combinaciones de pago de dólares y pesos), no hay ninguna ley en el país que prohíba a ningún comercio aceptar moneda extranjera.
Desde el 1 de octubre, todos los precios de los artículos de "Escondido" vendrán indicados en las dos monedas, y variarán atendiendo al cambio de divisas.
"Empezamos este verano y está teniendo mucha aceptación porque es muy práctico para nuestros clientes, que se ahorran dinero", prosigue Salazar. "Nosotros no cobramos ninguna comisión, como hacen los bancos cuando cambias pesos por dólares".
A pesar de que la mayoría de los clientes son estadounidenses que buscan productos mexicanos y que se gastan los pesos que acumularon durante las vacaciones, la comunidad mexicana de Nueva York recibe con agrado la iniciativa que han tenido.
"Me parece bien que, estando tan presente nuestra lengua en todas partes, también se respete nuestra moneda", indicó Emiliano Rodríguez, empleado de un restaurante mexicano en Brooklyn. "Si mi patrón me dejase, yo haría lo mismo".




















