Ancianos del Alto Manhattan quieren les devuelvan su centro
La caseta del Wallenberg Playground, en Washington Heights, significaba parte importante de sus vidas
Foto: Archivo
El líder comunitario José Pimentel, de 50 años, presidente del club Los Caballeros del Dominó, explicó que de 2005 hasta 2008, unos 60 ancianos se reunían en la caseta del parque Wallenberg, y desarrollaban numerosas actividades, mayormente torneos de dominó y de tablero.
"Pero desde 2009, luego de que renovaran la caseta con unos $80,000 que el exconcejal Miguel Martínez concedió al Departamento de Parques, no nos han dado el permiso para volver a jugar en la caseta, lo que afecta nuestras actividades, especialmente en el invierno", dijo Pimentel. "Lo que queremos es que nos presten la caseta por lo menos en la tarde, y más ahora que viene la temporada de frío", pidió.
Juan Ulises Santana, de 80 años, era el encargado de la llave del parque y de la caseta desde hacía 25 años, época en que el Wallenberg Playground tenía una piscina. Hoy día, el parque situado en la calle 189 y la avenida Amsterdam, además de jardines de niños con columpios y toboganes, tiene tres canchas de baloncesto y un área de ejercicios para adultos.
"Este parque para mí es como mi casa, porque vengo aquí todos los días a compartir con mis amigos, pero desde que nos quitaron la caseta es más difícil reunirnos y compartir", dijo Santana. "Nosotros en la caseta comprábamos comida y nos la repartíamos, y colábamos café y velábamos por el bienestar de cada uno, de modo que si alguno se enfermaba íbamos a visitarlo y hacíamos colectas para ayudar en lo que fuera", señaló.
La primera vez que les quitaron el permiso de usar la caseta fue en 2007, pero el grupo de personas mayores se reunió con el Comisionado de Parques de Manhattan, William Castro, y éste les concedió un permiso provisional para usar la caseta en la tarde.
"Luego renovaron la caseta con la promesa de que nos iban a permitir usarla como centro de recreación, pero todavía es la fecha que no nos la ceden", dijo Pimentel.
Entre las personas mayores del vecindario afectadas están también Bolívar Valerio, de 64 años, José Núñez, de 69, Juan Ramírez, de 55, y Arturo Germán, de 50.
Regulación impide su retorno
"Hemos trabajado con el grupo para encontrar espacios alternativos para sus juegos, e incluso le hemos sugerido que jueguen en el Centro de Recreación de Highbridge, que está abierto al público durante las tardes", explicó Abramson.
Pimentel dijo que las personas mayores del vecindario son pobres y no pueden costearse todos los días el viaje hasta Highbridge, que queda a unas 10 cuadras del Wallenberg Playground.
El concejal del área, Ydanis Rodríguez, dijo que le ha expresado la necesidad a la agencia de que "ese espacio sea utilizado tanto para programas para niños como para personas adultas".


















