Come bien y sé feliz
Hay alimentos que te hacen sentir bienestar no sólo por su contenido nutrimental, sino porque sabes que comerlos te hará bien.
Foto: Archivo
"Para algunos amantes de la cocina, la preparación de los alimentos desde su pre-elaboración, hasta servirlo en la mesa es una manera de expresión y forma de compartir, de ahí que se pueda asociar el sabor de los alimentos con el estado de ánimo", explica Elvira Sandoval, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México (UNAM), y agrega que el estado de ánimo influye en la elección de los alimentos, no sólo por su color, también por su olor y sabor.
Quizá esta sea la razón por la que ciertas verduras, frutas y platillos se convierten en nuestros favoritos cuando hay cierto clima o simplemente, el ambiente de una temporada nos provoca o bien de beber una taza de chocolate caliente o comer preparaciones frescas como son un tentempié frío o ceviche.
Si tenemos salud, será más sencillo construir el estado de bienestar y conseguir la tan anhelada felicidad. A este respecto, la especialista comenta que si generamos el hábito de comer de forma equilibrada y saludable, podremos ver el impacto favorable en nuestro humor y estado físico.
Alegría y disfrute
La autora revela que las preferencias alimentarias o la orientación a ciertas dietas es personal; sin embargo, comenta que a través de lo que comemos todos los días es sencillo asociar los alimentos a momentos de felicidad. Por lo que recomienda no sólo comer porque es un acto gratificante en sí mismo, sino también porque puede ser generador de un gran bienestar físico y la clave está en comprobar que el tipo de alimentación que llevamos nos beneficia o por el contrario, detectar si en algún aspecto nos perjudica.
"Cuidar lo que comemos es cuidarnos a nosotros mismos, y si acompañamos esto con otras actividades que nos proporcionan el placer de las endorfinas como el deporte; los planes con nuestros amigos, familia y pareja; escuchamos música, disfrutamos del arte, un mundo de posibilidades se abre ante nosotros", declara.
Por contradictorio que parezca no hay receta para la felicidad, pero "sí logramos que la comida sea para nosotros un privilegio nutricional y afectivo, entonces nos hará sonreír, nos mantendrá ágiles, concentrados y jóvenes por dentro y por fuera", finaliza.
Para saber más:
El plato del bien comer
Para leer:
Como agua para chocolate, Laura Esquivel, Editorial Suma de Letras.
Para ver:
"El principio de ser paciente es empezar con uno mismo".
Bojorge@teleton.org.mx


















