A puro Jazz en el aula 215
Foto: fotos Silvina Sterin Pensel
Nueva York - En los pasillos se respira orden y respeto por las normas. Si alguno de los alumnos corre o sube la voz, enseguida se le llama la atención. Es una casa de estudios para niños que han probado tener un alto coeficiente intelectual y el ser civilizados tiene tanto valor como el contenido académico.
Pero no todo es calma y sosiego en este colegio, el TAG, Talented and Gifted School for Young Scholars, y quien entra en el aula 215 se encuentra con un panorama radicalmente diferente: una bocanada de música se dispara intempestivamente por la puerta y los trombones, las trompetas, las flautas, los timbales y las congas se complotan dando vida a algo mágico.
Cerrar los ojos y dejarse envolver por el ritmo contagioso puede ser un ejercicio interesante. ¿Carnegie Hall? ¿Lincoln Center? ¿Blue Note? Es difícil de creer que el Latin Jazz Ensemble, un conjunto de 21 miembros desde los 11 a los 13 años sea una banda estudiantil. Pero allí están los chicos, algunos casi del mismo tamaño que sus instrumentos, interpretando joyas del Jazz, la Salsa y el Mambo.
Moviendo efusivamente los brazos y dictando los tiempos con un 'cowbell,' -ese instrumento con forma de cencerro- está Rick Faulkner, el maestro de música que hace tres años creó el Latin Jazz Ensemble como una actividad después de clases para alumnos de 5to a 8vo grado. "La escuela está en la calle 109 entre la 2da y la 3ra; la cuna del jazz latino. Aquí nació Tito Puente, Ray Barretto y entonces fue casi natural fundar un ensemble de este género," señala.
Cada cual sigue las notas de las partituras ubicadas en los atriles y los 21 músicos logran una versión de 'Picadillo,' del Rey de los timbales que hace que estar parado sea una misión imposible. Luego llega el momento de que algunos brillen individualmente. "Naya, tu turno; solo, de flauta." Después le tocará a otro lucirse con los timbales y a otra niña con el piano.
Delgado, de barba estilo candado, y con una corbata de colores chillones –la usa para estar a la par de los muchachitos obligados a llevar una por el reglamento- Rick es uno de esos profesores memorables como 'John Keating,' el maestro de la Sociedad de los Poetas Muertos inmortalizado por Robin Williams. "Nos sentimos cómodos ellos conmigo y yo con ellos y eso es fundamental. Para hacer música tiene que haber confianza; imagínate que ellos, así tan jovencitos, no tienen problema en improvisar o en tocar solos frente al grupo y hasta frente a extraños. Se sienten seguros."
En la impecable relación que entablaron también tiene que ver que Rick es él mismo un músico, capaz de tocar cada uno de los instrumentos presentes en el ensemble, aunque su corazón late más rápido cuando toca el trombón. Desde 1990, ano en que llego a Nueva York –es en realidad de Charlottesville, Virginia- ha tocado para distintas bandas y ahora es parte de 'Los Más Valientes,' una agrupación que creó su esposa, Jessica Valiente, también artista.
"Ayuda mucho dedicarme a la música porque puedo compartir con ellos mi propia experiencia y todo el tiempo les cuento anécdotas." Dicho eso, hace un alto en la conversación. "Chicos, ¿qué pasa? ¡Con más energía! Están tocando como si el club ya estuviera por cerrar. Cuando yo llegue a esta ciudad a veces empezábamos a tocar a las 2 de la mañana y le poníamos toda la fuerza, ustedes tienen un tercio de mi edad, ¡vamos!"
Elijah de Jesús, -un pequeño puertorriqueño que toca el trombón en homenaje su abuelo que supo ser un conocido trombonista- deja su instrumento a un lado y escucha atentamente. Luego arranca con más garra.
También parte del grupo son los hermanos Reyes, Héctor, 13 e Isabel, 11. El, seriecito con su camisa blanca y su corbata azul, toca la trompeta y ella, la flauta. "La elegí porque quería un instrumento totalmente distinto al de mi hermano," explica, "y porque la flauta es un poco como yo tímida al principio, hasta que me doy a conocer," agrega frente a sus amiguitas flautistas que asienten con la cabeza.
El Latin Jazz Ensemble se reúne dos veces por semana, los miércoles y los jueves y los niños pueden llevarse los instrumentos a sus casas para seguir practicando. El grupo está ahora completo pero Rick siempre está alerta a los nuevos talentos. "Como doy clases de música a 200 estudiantes aquí en la escuela tengo contacto directo con los chicos y voy viendo quienes se perfilan como para sumarse."
El nivel del ensamble es tal que han sido invitados a tocar en eventos públicos como el Desfile por el Día de los Reyes Magos, organizado por El Museo del Barrio y en la Gala de una prestigiosa fundación en el Pier Hotel frente al Central Park. "Estamos llegando lejos pero estos chicos tienen bastante con sus tareas y no tengo interés en presionarlos a hacer algo más comercial porque son niños y es bueno que disfruten a fondo de esta etapa."
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buenagente@eldiariony.com
Pero no todo es calma y sosiego en este colegio, el TAG, Talented and Gifted School for Young Scholars, y quien entra en el aula 215 se encuentra con un panorama radicalmente diferente: una bocanada de música se dispara intempestivamente por la puerta y los trombones, las trompetas, las flautas, los timbales y las congas se complotan dando vida a algo mágico.
Cerrar los ojos y dejarse envolver por el ritmo contagioso puede ser un ejercicio interesante. ¿Carnegie Hall? ¿Lincoln Center? ¿Blue Note? Es difícil de creer que el Latin Jazz Ensemble, un conjunto de 21 miembros desde los 11 a los 13 años sea una banda estudiantil. Pero allí están los chicos, algunos casi del mismo tamaño que sus instrumentos, interpretando joyas del Jazz, la Salsa y el Mambo.
Moviendo efusivamente los brazos y dictando los tiempos con un 'cowbell,' -ese instrumento con forma de cencerro- está Rick Faulkner, el maestro de música que hace tres años creó el Latin Jazz Ensemble como una actividad después de clases para alumnos de 5to a 8vo grado. "La escuela está en la calle 109 entre la 2da y la 3ra; la cuna del jazz latino. Aquí nació Tito Puente, Ray Barretto y entonces fue casi natural fundar un ensemble de este género," señala.
Cada cual sigue las notas de las partituras ubicadas en los atriles y los 21 músicos logran una versión de 'Picadillo,' del Rey de los timbales que hace que estar parado sea una misión imposible. Luego llega el momento de que algunos brillen individualmente. "Naya, tu turno; solo, de flauta." Después le tocará a otro lucirse con los timbales y a otra niña con el piano.
Delgado, de barba estilo candado, y con una corbata de colores chillones –la usa para estar a la par de los muchachitos obligados a llevar una por el reglamento- Rick es uno de esos profesores memorables como 'John Keating,' el maestro de la Sociedad de los Poetas Muertos inmortalizado por Robin Williams. "Nos sentimos cómodos ellos conmigo y yo con ellos y eso es fundamental. Para hacer música tiene que haber confianza; imagínate que ellos, así tan jovencitos, no tienen problema en improvisar o en tocar solos frente al grupo y hasta frente a extraños. Se sienten seguros."
En la impecable relación que entablaron también tiene que ver que Rick es él mismo un músico, capaz de tocar cada uno de los instrumentos presentes en el ensemble, aunque su corazón late más rápido cuando toca el trombón. Desde 1990, ano en que llego a Nueva York –es en realidad de Charlottesville, Virginia- ha tocado para distintas bandas y ahora es parte de 'Los Más Valientes,' una agrupación que creó su esposa, Jessica Valiente, también artista.
"Ayuda mucho dedicarme a la música porque puedo compartir con ellos mi propia experiencia y todo el tiempo les cuento anécdotas." Dicho eso, hace un alto en la conversación. "Chicos, ¿qué pasa? ¡Con más energía! Están tocando como si el club ya estuviera por cerrar. Cuando yo llegue a esta ciudad a veces empezábamos a tocar a las 2 de la mañana y le poníamos toda la fuerza, ustedes tienen un tercio de mi edad, ¡vamos!"
Elijah de Jesús, -un pequeño puertorriqueño que toca el trombón en homenaje su abuelo que supo ser un conocido trombonista- deja su instrumento a un lado y escucha atentamente. Luego arranca con más garra.
También parte del grupo son los hermanos Reyes, Héctor, 13 e Isabel, 11. El, seriecito con su camisa blanca y su corbata azul, toca la trompeta y ella, la flauta. "La elegí porque quería un instrumento totalmente distinto al de mi hermano," explica, "y porque la flauta es un poco como yo tímida al principio, hasta que me doy a conocer," agrega frente a sus amiguitas flautistas que asienten con la cabeza.
El Latin Jazz Ensemble se reúne dos veces por semana, los miércoles y los jueves y los niños pueden llevarse los instrumentos a sus casas para seguir practicando. El grupo está ahora completo pero Rick siempre está alerta a los nuevos talentos. "Como doy clases de música a 200 estudiantes aquí en la escuela tengo contacto directo con los chicos y voy viendo quienes se perfilan como para sumarse."
El nivel del ensamble es tal que han sido invitados a tocar en eventos públicos como el Desfile por el Día de los Reyes Magos, organizado por El Museo del Barrio y en la Gala de una prestigiosa fundación en el Pier Hotel frente al Central Park. "Estamos llegando lejos pero estos chicos tienen bastante con sus tareas y no tengo interés en presionarlos a hacer algo más comercial porque son niños y es bueno que disfruten a fondo de esta etapa."
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