Romney estrechó la mano de un trabajador que estaba detrás del mostrador y posó para fotografías con varios empleados.
Le acompañó el senador Rob Portman, republicano de Ohio, quien en las sesiones de práctica en un hotel cercano hace las veces de Obama. Los dos ordenaron burritos de cerdo. Romney ignoró las preguntas de los reporteros sobre cómo se sentía antes de los debates.










