Murales con mensajes de esperanza

Katie Yamasaki tiene una maestría en artes visuales de la Universidad de Nueva York

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Luego de un par de años para reunir fondos, la muralista Katie Yamasaki finalmente logró concretar el proyecto

Luego de un par de años para reunir fondos, la muralista Katie Yamasaki finalmente logró concretar el proyecto "Si los muros hablaran", que busca plasmar mensajes de esperanza de madres en Rikers Island para sus hijos en El Barrio. La organización Steps to End Family Violence en East Harlem es parte del proyecto.

Katie Yamasaki dando los toques finales al mural en la esquina de la calle 118 y Primera Avenida en El Barrio.

Katie Yamasaki dando los toques finales al mural en la esquina de la calle 118 y Primera Avenida en El Barrio.

Foto: Fotos: Zaira Cortes / EDLP
PUBLICADO: Aug, 26, 2012 12:00 am EST Aug 26, 2012 12:00 am EST print article
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Nueva York - Madres en Rikers Island transmiten mensajes de esperanza a sus hijos en East Harlem, por medio del arte de la muralista Katie Yamasaki. En la esquina de la calle 118 y Primera Avenida, la artista de ascendencia japonesa-francesa pinta con colores vibrantes un mural diseñado por madres latinas, afroamericanas, asiáticas y de raza blanca. Yamasaki, que perfeccionó su arte visitando varios países de Latinoamérica, comentó que su proyecto "Si los Muros Hablaran" comenzó en junio pasado, al pintar un mural en la prisión de Rikers Island. "Los niños de las mujeres crearon un mural que se pintó en la cárcel y a su vez, las madres pensaron en un mural para sus hijos que viven en El Barrio", comentó. Yamasaki, de 35 años, apuntó que la idea de usar muros como cartas abiertas a la comunidad, nació en 2009 durante su estancia en el estado mexicano de Chiapas, en donde convivió con madres presas. Al regresar a Estados Unidos, la artista solicitó donaciones privadas para concretar su proyecto, con un costo de $10 mil. "Encontrar una pared en El Barrio fue la etapa más difícil del proceso. Tardé cinco meses para conseguir un espacio". Yamasaki, con un portafolio de más de 30 murales en Nueva York, España, México y Cuba, destacó que su obra ayuda a madres e hijos a mantenerse unidos. "Es un recordatorio a la comunidad de que las presas no dejan de ser madres y que tienen necesidad de expresar amor a sus hijos". La muralista, con una maestría en artes visuales por la Universidad de Nueva York, subrayó que la comunidad latina recibió con alegría la obra, que muestra a una madre rodeada de niños en un cielo dorado repleto de papalotes. Desde que comenzó la preparación de la pared, trazo y pintura, familias y pequeños del vecindario se detienen para preguntar acerca del proyecto. La artista calcula que el mural -actualmente en proceso- será concluido en una semana y se inaugurará a mediados de septiembre. El diseño de los murales hermanos en El Barrio y en la prisión de Rikers Island, se logró con la colaboración de 12 madres de diferentes diásporas y unos 8 niños de East Harlem. Yamasaki expresó que en la pared donde antes había grafitis, ahora se plasma un mensaje de esperanza que hace pensar en los niños que necesitan a sus madres. "La comunidad puede sentir el dolor de la separación, al observar esta imagen creada por mujeres que no pueden ver crecer a sus hijos".
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