Hispanos capitalizan con el US Open de tenis

Se esperan a más de 700,000 visitantes, que generarán unas ganancias de alrededor de $215 millones.

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El mexicano Mike Ortega, de 20 años, trabaja por primera vez en el kiosko de mercancía del US Open de Tenis que se realiza en el Parque  Flushing Meadow.

El mexicano Mike Ortega, de 20 años, trabaja por primera vez en el kiosko de mercancía del US Open de Tenis que se realiza en el Parque Flushing Meadow.

Foto: Juan Matossian / EDLP
PUBLICADO: Aug, 26, 2012 12:00 am EST Aug 26, 2012 12:00 am EST print article
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Queens - Para muchos latinos que viven en Nueva York, el U.S. Open es bastante más que un campeonato de tenis, es una oportunidad para trabajar y formar parte del evento que posiblemente atrae a más espectadores venidos de todas partes de los que se celebran en la ciudad. De acuerdo a la organización, para esta edición – que oficialmente comienza el lunes pero cuya fase previa ya está en marcha – se esperan a más de 700,000 visitantes, que generarán unas ganancias de alrededor de $215 millones. Para atender a tal volumen de gente se necesita una grandísima fuerza de trabajo, con miles de puestos por cubrir que van desde la seguridad a la limpieza, pasando por la cocina. Y la exigencia es máxima, con turnos de más de ocho horas y la obligación de trabajar al menos 14 días seguidos. Algo que no frena a muchos hispanos que acuden en julio a la feria de empleo del U.S. Open en Flushing Meadows, Queens, esperando encontrar uno de esos puestos temporales para estas semanas. Varios de ellos son muy jóvenes, como Mike Ortega, mexicano de 20 años, que ha aprovechado que aún no han comenzado sus clases de universidad para conseguir un empleo vendiendo mercancía oficial del campeonato a escasas yardas de la pista central. "Más que por el dinero, me apunté a esto porque creo que me va ayudar mucho a crecer como persona", dice Ortega. "Y luego también porque queda bien en mi currículo y me puede ayudar a encontrar trabajo en el futuro". A Ortega le recomendó un amigo que se apuntase y vive en estos momentos su primera experiencia en el Open, pero otros son ya veteranos, como Modesto Pacheco, un ecuatoriano de 51 años que lleva ya 12 ediciones del campeonato trabajando como ayudante de los varios sitios que sirven comida alrededor de las pistas. "Me gusta el tenis, pero sobre todo me gusta el ambiente, la camaradería y toda la gente que se conoce", cuenta Pacheco. "Mi mejor recuerdo es cuando ganó el argentino Juan Martín del Potro, que siendo latino grité como un loco y lo celebré por todo lo alto". Los hay también, como no podía ser de otra manera en un evento de estas características, los que ven en el US Open una oportunidad de hacer negocio. "Ganó más en estas dos semanas que en dos meses del resto del año", asegura Arturo González, un venezolano de 40 años que vende batidos de frutas, entre risas. "La gente viene aquí con ganas de disfrutar, suele hacer mucho calor y pagan lo que sea".
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