La Jaula de Oro: Miles de migrantes sufren por años sin salir de EEUU

El promedio de estadía de casi 11 millones de indocumentados en este país ahora es mayor que el experimentado hace una década

Raul Reyes lleva 27 años sin viajar a su país.

Raul Reyes lleva 27 años sin viajar a su país. Crédito: Aurelia Ventura | Impremedia/La Opinion

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Desde hace 27 años Raúl Reyes se ha conformado con ver crecer a sus hijos y nietos, quienes viven en Honduras, a través de fotos y videos. A la distancia, en su apartamento en Los Ángeles, él despidió a su hermana que falleció de cáncer en aquel país centroamericano el año pasado.

Primera parte de una serie especial sobre inmigrantes que llevan décadas sin poder viajar a sus países de origen.

Una frase en un permiso de trabajo, que obtuvo gracias al Estado de Protección Temporal (TPS) para hondureños y que guarda con celo en la cartera, explica todo su drama: “No es válida para reingresar a Estados Unidos”, indica la tarjeta, bajo la foto del inmigrante de 68 años.

“Se siente uno encerrado”, expresa este hondureño que desde agosto de 1988, cuando llegó a Estados Unidos, no ha regresado a su natal San Pedro Sula, del que añora sobre todo los abrazos de los suyos.

“Me hubiera gustado haber salido para ir al entierro de mi hermana”, dice con tristeza.

Pese a tener un permiso de trabajo, Raul Reyes, lleva 27 años sin viajar a su país. /Aurelia Ventura
Pese a tener un permiso de trabajo, Raul Reyes, lleva 27 años sin viajar a su país. /Aurelia Ventura

Ya no regresan

Desde que se incrementó la seguridad en la frontera con México tras los atentados terroristas de 2001, los indocumentados dejaron de regresar a sus comunidades por un tiempo para despedir a sus padres muertos, visitar a un enfermo, acudir a un evento o pasear en el terruño luego de una larga ausencia.

Los que se arriesgan se enfrentan ahora a rutas más peligrosas en el desierto y tarifas más elevadas de los traficantes de personas (unos $7,000 para los mexicanos y $15,000 para los centroamericanos).

“Ya no es una jaula de oro, es de un material más barato”, Pablo Alvarado, activista.

Todo esto ha generado que estas personas, que tampoco viajan a sus lugares de origen para no afectar su historial en caso de un alivio migratorio, pasen cada vez períodos más largos sin ver a los suyos.

En 2003, el promedio de estadía de casi 11 millones de indocumentados en este país era de ocho años, pero una década después ese lapso subió a 13 años, según un estudio del Centro Pew.

Por un lado, el análisis expone un “renovado interés” de los migrantes por quedarse en EEUU a largo plazo, uno de los requisitos para calificar para la Acción Diferida para Padres (DACA) que propone el gobierno federal; aunque, por otro, muestra el prolongado “encierro” que éstos han padecido.

Se estima que el 21% de los indocumentados adultos ha vivido aquí por 20 años o más.

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Desde que se incrementó la seguridad en la frontera con México tras los atentados terroristas de 2001, los indocumentados dejaron de regresar a sus comunidades. /Getty Images

“Entrar a este país sin un estatus migratorio es lo más triste que le puede pasar a un ser humano porque se cierra la puerta de salida”, señaló Rosa Posada, dirigente de la Unión de Guatemaltecos Emigrantes (UGE) y quien cree que a los centroamericanos les toca la peor parte, porque sortean un territorio mexicano custodiado por narcos y funcionarios corruptos, y a bordo de un peligroso tren.

Bajo las actuales circunstancias (desempleo, bajos sueldos, alquiler caro), la situación de los migrantes se alejó de cierta manera a la que relata la canción ‘La Jaula de Oro’ de Los Tigres del Norte, que fue símbolo de la solvencia aunque sin libertad de dicho grupo social, reflexiona el activista Pablo Alvarado.

“Ya no es una jaula de oro, es de un material más barato”, aseguró Alvarado, quien consideró una violación a los derechos humanos impedir que una persona visite a sus seres queridos en su tierra.

“Es emblemático de la crueldad de la ley migratoria que no permitan que se unifiquen las familias”.

Según el Centro Pew, de los 10.4 millones de indocumentados adultos sólo el 15% había radicado en EEUU por menos de cinco años en 2012, comparado con el 38% una década atrás.

Los que han echado raíces son los que han permanecido más tiempo. Hace 16 años la estadía promedio de los que tenían hijos nacidos aquí era de 11 años, pero en 2012 ese período subió a 15 años.

El señor Reyes tiene un hijo estadounidense de 24 años, pero jamás se olvidó de los dos que dejó en su querida Honduras. “Sí les hice falta, como todo padre que sale de su país”.

Inmigrantes centroamericanos abordan un bus tras ser liberados. Este grupo sufre más que otros para
Inmigrantes centroamericanos abordan un bus tras ser liberados. De los 10.4 millones de indocumentados adultos sólo el 15% ha radicado en EEUU por menos de cinco años.

‘Legalizados serían más productivos’

El catedrático David Noguel evoca a la libertad, uno de los ideales con los que se fundó EEUU, para referirse a la desgracia de las personas que por su estatus legal no pueden salir de éste.

“Es una situación deprimente que no puedan regresar a sus países, que sepan que sus papás quizás estén agonizando o que murieron, y que ellos no puedan ir”, señaló el profesor de la Universidad Estatal de California en Northridge (CSUN).

“Con una reforma migratoria les quitarían ese peso de la mente y les ayudarían a establecerse, a aprender inglés, a ponerle más ganas al estudio y aportarían más a este país”, mencionó.

Si bien la tecnología ha jugado un papel fundamental para mantener los lazos familiares, la posibilidad de cruzar la frontera sin preocupación y trabajar legalmente en EEUU haría una gran diferencia.

“Cuando una persona se mueve libremente produce más, es más feliz y contribuye a la sociedad”, dijo Pablo Alvarado, dirigente de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON).

“Le cambia la vida dramáticamente a una persona visitar a sus seres queridos”, expresó.

Decenas de salvadoreños esperan la llegada de viajeros de EEUU. Pese a tener TPS miles de centroamericanos no pueden viajar a sus países de origen. /Getty
Decenas de salvadoreños esperan la llegada de viajeros de EEUU en San Salvador. Pese a tener TPS, miles de centroamericanos no pueden viajar a sus países de origen. /Getty

Hay menos indocumentados

Unos 250,000 mexicanos que vivían en California retornaron a su país de 2010 a 2014, siendo éste uno de varios factores que redujeron el número de indocumentados al nivel más bajo en una década.

Ahora habría 10.9 millones de personas sin un estatus migratorio en EEUU y sería la primera vez que esa cifra desciende desde 2003, según un reporte del Centro de Estudios sobre Migración.

Desde 2008, esta población se habría reducido más del 10%. Hace una década se afirmaba que alrededor de 12 millones de personas no tenían autorización para estar en este país.

Expertos creen que este cambio se debe a la crisis que forzó el retorno de migrantes, las deportaciones del actual gobierno federal (más de 2.5 millones de personas han sido expulsadas desde 2009), las bajas tasas de natalidad en Latinoamérica y a una vigilancia más intensa en la frontera con México.

En tanto, cada vez más indocumentados radican en EEUU por largos períodos.

“Parte de la razón es que es más difícil salir de Estados Unidos y después regresar”, explicó Mark Hugo López, director de Investigación Hispana del Centro Pew.

“Otra razón es que muchos inmigrantes han formado familias en Estados Unidos, lo que significa que tienen raíces aquí”, agregó.

Entre 2010 y 2014, unos 612,000 mexicanos sin estatus migratorio se fueron de este país.

* Primera parte de una serie especial

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