Clinton perdió a lo grande en New Hampshire, ¿podrá recuperarse?

La contienda se traslada a Nevada y Carolina del Sur, poblado de minorías clave para ambos

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Clinton perdió a lo grande en New Hampshire, ¿podrá recuperarse?
Foto: Getty Images

 

WASHINGTON.- La aplastante derrota de Hillary Clinton anoche en New Hampshire frente al senador Bernie Sanders, dejó en claro que ésta no debe subestimar las amenazas a su supervivencia electoral, mientras la contienda se traslada a un terreno político más favorable.

Hace nueve meses, Sanders era un perfecto desconocido y tenía pocos recursos y escasa organización política, frente a la favorita del “establecimiento” y encaminada a una predecible “coronación”.

Pero Sanders, un septuagenario que se describe como un “demócrata socialista”,  no sólo ganó por abrumador margen en New Hampshire -60% contra 40%, según datos preliminares- sino que, la semana pasada, perdió en Iowa con menos de un uno por ciento ante a Clinton.

Las encuestas a boca de urna en New Hampshire constataron que, con su llamado a una “revolución política”,  el senador independiente de Vermont ha logrado atraer multitudes, y el apoyo de los jóvenes, las mujeres y los independientes, bloques electorales clave del Partido Demócrata.

La novedad de Sanders

Clinton ganó las primarias de New Hampshire en 2008 cuando disputaba la nominación presidencial contra Barack Obama, una figura que, al igual que Sanders ahora, despertó con su promesa de “cambio” el interés de una amplia coalición de votantes.

Encima, Sanders ha logrado aumentar las arcas de su campaña con pequeñas donaciones individuales que, tan sólo el mes pasado, totalizaron $20 millones a través del internet.

Algunos asesores de Clinton han sugerido que Sanders ganó en New Hampshire por la proximidad geográfica con Vermont y que, en adelante, la exsecretaria de Estado navegará en aguas más tranquilas en estados como Nevada y Carolina del Sur, donde los votantes afroamericanos y latinos, respectivamente, tienden a apoyarla.

Según una encuesta nacional de “Public Policy Polling”, Clinton aventaja a Sanders por 74 puntos entre los negros y por doce entre los hispanos.

Sin embargo, el gerente de la campaña de Sanders, Jeff Weaver, afirmó anoche a la cadena CNN que el senador está sumando apoyos entre líderes afroamericanos, por su compromiso de combatir el “racismo institucional”, la violencia policial y la falta de oportunidades.

“Esta campaña le está hablando a la gente desde la base, a gente de todas las razas”, dijo Weaver.

Sanders desayunará hoy en el sector neoyorquino de Harlem con el reverendo afroamericano y líder de los derechos civiles, Al Sharpton,  además de que se presentará en dos populares programas de televisión.

Sanders ya ha logrado el respaldo de prominentes líderes afroamericanos, como el académico Cornel West, la exsenadora estatal de Ohio, Nina Turner, y el expresidente de la organización “NAACP”, Ben Jealous.

¿Cómo frenar a Bernie?

Así las cosas, Clinton trata de contener el avance de la campaña populista de Sanders, y espera mejores resultados en las “asambleas populares” demócratas de Nevada, el próximo 20 de febrero, y las primarias demócratas de Carolina del Sur, siete días después.

“Clinton no puede seguir subestimando a Sanders, especialmente por lo ocurrido en Iowa y en New Hampshire. Tendrá que conectar mejor con los votantes, o afrontar la posibilidad de más pérdidas”, dijo a este diario Moe Vela, analista demócrata y exasesor del entonces vicepresidente Al Gore.

La que quiere convertirse en la primera mujer presidenta de EEUU tiene tres retos a corto plazo: generar más “entusiasmo” de la base; afilar su mensaje y ajustar su campaña, despidiendo gente si es necesario, y mejorar su conexión con los votantes.

“Conocemos sus ideas y sus políticas, pero no nos permite conectarnos con su corazón, su alma. Se protege demasiado y lo que dice pareciera prefabricado, cuando necesitamos una conexión genuina”, explicó Vela.

Es que Clinton no ha podido sacudirse la percepción de que es demasiado distante y lista con frases enlatadas, y tampoco ha logrado contrarrestar la idea de que se ha beneficiado de intereses corporativos en Wall Street, pese a que promete combatir la influencia del dinero en la política.

La estrategia del Sur

En un memorándum enviado al cierre de las urnas, el gerente de la campaña de Clinton, Robby Mook, vaticinó que las contiendas en marzo próximo serán las decisivas.

“Creemos que Hillary Clinton está bien posicionada para construir una ventaja de delegados firme –y potencialmente invencible- el mes próximo”, dijo Mook, quien señaló que Iowa, New Hampshire, Nevada y Carolina del Sur conforman sólo el 4% de los delegados para alzarse con la nominación presidencial.

En cambio, los estados que estarán en  juego en marzo conforman el 56% del total de delegados que se disputarán Sanders y Clinton, y son más representativos de la diversidad de la base demócrata.

Pensando en esa ventaja geográfica, la campaña de Clinton alista una estrategia que incluirá el despliegue de personal a todos los 28 estados, una fuerte campaña publicitaria, y el uso de figuras de renombre nacional, explicó Mook.

El flanco débil de Sanders

Sanders ganó por cómoda mayoría entre casi todos los grupos demográficos del partido en New Hampshire, incluso entre los jóvenes y los que votaron por primera vez, y aventajó a Clinton entre moderados y progresistas.

Aunque tiene una agenda progresista y un historial de defensa de los derechos civiles,  llevará puesta la diana por controvertidos votos en torno a inmigración en 2007 –aunque votó por la reforma en 2013-, la reforma de salud, y la seguridad de las armas.

“Sanders está demasiado a la izquierda de la mayoría de los votantes, que suelen estar al centro, y existe la percepción de que un demócrata socialista jamás podría ganar en EEUU. Hasta ahora ninguno de sus colegas en el Senado lo ha apoyado”, señaló Vela.

Si Sanders ganara la Casa Blanca, probablemente no logre cumplir algunas de las promesas de su campaña, aún si aumenta los impuestos a los ricos.

“Está prometiendo muchas cosas gratis, pero el Congreso tiene la última palabra, y primero se congelará el infierno antes de que los republicanos le permitan alguna victoria a Sanders”, puntualizó Vela.

 

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