Obama: crisis de agua potable en Flint es “inexcusable”

Obama criticó que la contaminación del agua utilizada por los pobladores de Flint en Michigan no se haya evitado

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Obama: crisis de agua potable en Flint es “inexcusable”
Foto: Sarah Rice / Getty Images

WASHINGTON.- Al evaluar los problemas que aquejan a las ciudades en EEUU, el presidente Barack Obama reiteró este jueves ante más de 250 alcaldes en la Casa Blanca que la crisis del agua potable en Flint (Michigan) es “inexcusable”.

Obama se reunió hoy con más de 250 alcaldes en el Salón Este de la Casa Blanca, en el marco del segundo y penúltimo día de la 84 reunión invernal de la Conferencia de Alcaldes de EEUU, para analizar los retos que afrontan las ciudades, incluyendo el cambio climático, la violencia de las armas, y salarios y beneficios dignos para las familias, entre otros.

En breves declaraciones, Obama calificó como una “situación inexcusable” la crisis de agua potable en Flint, un día después de que, de gira por Detroit, acusara al gobierno de Michigan de incumplir su obligación de proteger la seguridad pública.

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“Estuve en Detroit ayer y el día anterior me reuní con la alcaldesa (Karen) Weaver… para  hablar de lo que ha sido una situación inexcusable respecto al agua potable allí”, dijo Obama. “Nuestros niños no deberían tener que preocuparse del agua que beben en las ciudades estadounidenses; eso no es algo que debemos aceptar”.

Obama señaló que, dentro del acuerdo presupuestario pactado con el Congreso el mes pasado, se han destinado más fondos para la construcción de infraestructura de agua potable en ciudades como Flint.  Esos fondos estarán disponibles a partir de finales de la próxima semana, y el estado de Michigan recibirá más de $80 millones, según Obama.

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El miércoles, durante un discurso ante el Centro General Motors- United Auto Workers,  Obama dijo que, al igual que muchos padres de familia en Flint, él también se sentiría indignado si estuviera en riesgo la salud de sus hijas.

Posteriormente, en una entrevista con la cadena CBS en Detroit, que será difundida en su totalidad esta semana, Obama dijo entender la indignación de los residentes de Flint porque, aún cuando se detectaron los problemas con el agua, las autoridades no notificaron de inmediato a las familias afectadas.

“Eso no debería ocurrir en ninguna parte”, se quejó Obama durante la entrevista.

El gobernador Rick Snyder, que el martes pasado pidió disculpas a los residentes por la crisis, ha pedido a la Administración Obama que emita una “declaración de desastre mayor” para que el estado pueda acceder a más fondos federales.

El pasado 16 de enero, Obama firmó una declaración de emergencia y ordenó más ayuda federal para Flint, autorizando además la coordinación de asistencia entre el Departamento de Seguridad Nacional y la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), pero rechazó la solicitud de una declaración de “desastre”.

Origen y efecto de la crisis

La crisis se remonta a abril de 2014 cuando, en aras de ahorrar gastos, la ciudad comenzó a usar agua del Río Flint, en vez del sistema municipal de Detroit.

La medida debía ser temporal mientras Flint ajustaba planes para conectarse a un nuevo sistema de distribución de agua regional del Lago Port Huron,  pero de inmediato los vecinos comenzaron a presentar quejas sobre el olor, color y sabor del agua, además de diversos problemas de salud.

La crisis del agua, contaminada con plomo y a la que se atribuyó un aumento de casos de la llamada “enfermedad del legionario” en el condado que incluye a Flint el año pasado, también causó la derrota del alcalde Dayne Walling y la elección de la alcaldesa Karen Weaver.

Weaver se reunió en privado con Obama el martes pasado y agradeció la ayuda autorizada para Flint pero, más adelante, consideró que esos recursos “no son suficientes”, y sugirió que la resignación de ciertos individuos sería otro “buen primer paso”.

Weaver dijo desconocer cuándo podrá corregirse el problema del agua, pero advirtió de que la crisis se veía venir desde hace casi dos años: “no necesitábamos que un científico nos dijera que un agua color café no es buena para beber”.

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